_Por Anahí Llanes_
Las vacaciones fuera de casa siempre nos dan oportunidad para descansar y divertirnos. Yo acabo de volver de Brasil. Específicamente de Camboriú. Estuve una semana en un lugar de gran importancia turística, con enormes playas de aguas cálidas. Tardamos treinta horas de viaje de ida y de vuelta. Pero mi alma ecologista no descansó en ningún momento y estuve más que conectada con la naturaleza, ya que ésta se hizo presente en todo momento. Pero no solo eso: voy a contarles (y mostrarles) como la naturaleza, la educación y conciencia de la gente, el turismo ¿ecológico?... y sí... también la pobreza se relacionaron entre sí en la semana en que estuve vacacionando. Pero vamos a enfocarlo desde este interrogante:
¿Es el turismo una actividad amigable con el Ambiente?
Ahora bien, para encontrar la respuesta a esta pregunta consulté a Wikipedia los requisitos que debe seguir el ecoturismo genuino. Consta de siete principios:
1. minimizar los impactos negativos, para el ambiente y para la comunidad, que genera la actividad turística;
2. construir respeto y conciencia ambiental y cultural;
3. proporcionar experiencias positivas tanto para los visitantes como para los anfitriones;
4. proporcionar beneficios financieros directos para la conservación;
5. fortalecer la participación en la toma de decisiones de la comunidad local;
6. Crear sensibilidad hacia el clima político, ambiental y social de los países anfitriones;
7. Apoyar los derechos humanos universales y las leyes laborales.
Ahora, FUERA DEL ECOTURISMO (cuya definición es "un viaje responsable a áreas naturales que conservan el ambiente y mejoran el bienestar de la población local".) ¿ante que nos encontramos? ¿qué consecuencias acarrea la realización de actividades turísticas en áreas naturales?
Esta es mi experiencia:
Fui a una excursión a la isla de Porto Belo. Esta está ubicada entre Itapema y Bombinhas, en el estado de Santa Catarina, sur de Brasil. A este lugar solo se puede llegar en barco, mi familia y yo nos fuimos en un barco pirata.
El lugar es hermoso. Aguas verdes esmeraldas en el camino, cristalina al llegar a la playa, arena blanca y fina.... Ninguna persona que vaya allí diría que no le gustó. El ambiente natural es impresionante, y está muy bien cuidado por los lugareños que allí trabajan.
Quedé maravillada con tan imponente naturaleza. El agua era tan limpia y cristalina que no solo uno se veía los pies dentro del mar, sino que tambien se podía visualizar a los pececitos nadando... más al fondo el suelo estaba tapizado por algas y, por el movimiento de las mareas, algunos pedazos se desprendían y quedaban en la orilla.
Otra cosa que, por más simple que sea, me impactó fueron las abejas. Sí. Una de ellas se paraba en las latitas de gaseosa y en las cosas dulces, y después venían en manadas. Se llenaban el estómago de gaseosa y se iban.
La vegetación es abundante y tipo selvática. Además hay un museo ecológico (no lo visité, pero sabía de su existencia). Mirando hacia la parte continental, se observan los cerros (allá los llaman morros).
Sí, todo muy lindo, ¿Pero sabían que este majestuoso paisaje que tardó millones de años en ser creado por la madre naturaleza puede destruirse en un tiempo ínfimo por culpa de la acción del hombre?
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Todo esto pasó solamente el día en que estuve en la playa de Porto Belo: desembarcamos a las 9 de la mañana. La playa estaba limpia, sin ningún rastro de presencia humana. Nos recibió el guía y nos explicó las actividades del día, luego nos asentamos en la playa hasta la tarde. Por lo general, la gente no dejaba los residuos que generó tirados en la arena, ya que había suficientes cestos de basura. Sin embargo, no faltaron los inconscientes que tiraban las bombillas de las gaseosas en el mar o restos de bolsas de plástico, yerba, o peor aún, las innumerables colillas de cigarrillos.
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Un caso curioso fue el de unas personas que, al crecer el mar, debieron mudar sus cosas a otro lado y dejaron una bolsa de plástico llena de basura en medio de la playa. No fueron capaces de levantarse y dejarlo en uno de los tantos tachos que había cerca. Y la gente que pasaba por ahí miraban la bolsa como si nada y la esquivaban al pasar, hasta que una empleada del restaurante que pasaba por ahí, que vio indignada la situación y se preguntaba como la gente puede hacer eso, agarró la bolsa y la tiró al cesto. Realmente triste. Al retirarnos del lugar, pude observar las colillas de cigarrillos que quedaron en la arena y en mar.
Yo digo que, mas que nada, esto es una cuestión de solidaridad con el otro. Imagínense si la gente que estuvo antes que yo hubiera hecho lo mismo; nos dejarían la playa toda sucia....
Como les conté también había numerosas algas, yo tomaba algunas para contemplarlas y luego -con mucho cuidado- las devolvía a su hábitat natural; sin embargo, ví a personas que se divertían destruyéndolas.
Seguramente la gente del lugar habrá limpiado después de que nos fuimos, pero la cuestión es que es realmente frustrante tener que limpiar lo que hicieron unos inconscientes, que encima de disfrutar del ambiente natural, lo destruyen.
Ahora, volviendo a Camboriú, hay un montón de personas que recorren las playas en búsqueda de latitas de gaseosas para venderlas y luego reciclarlas(Sí, en Brasil acostumbran más a usar latitas en vez de botellas de plástico). Así ayudan a mantener limpio el lugar.... Pero.... la gente que realiza esa actividad está sumergida en la pobreza extrema, si juntan pocas o ninguna lata en un día, ese día no comen. O sea que... gran parte de la limpieza de las playas se sostiene..... !!!POR LA POBREZA DE LA GENTE!!! Es algo terrible.
Ahora, resumiendo, ¿representa el turismo convencional una actividad sustentable?
El turismo es una fuente de ingresos económicos muy importantes para un país. Es además un intercambio cultural muy enriquecedor para los lugareños y los turistas, y la oportunidad de conocer diversidad de ambientes, paisajes y reservas naturales protegidas. Pero también tiene sus efectos negativos, sobre todo en el Medio Ambiente:
- La gran cantidad de residuos que generan los turistas (Los cuales a veces terminan en los estómagos de los animales marinos);
- Un aumento en las emisiones de CO2, debido a un mayor consumo de energía, contribuyendo así a agravar los efectos del Calentamiento Global;
- Colapso de los servicios públicos al construir más edificios, negocios y viviendas, creando un impacto ambiental severo. (Por Ej.: en Camboriú se construyeron más de mil edificios en solo 10 años);
- La contaminación y el derroche y/o desgaste de nuestros recursos naturales (el agua, el suelo, el aire y diversidad biológica) que no permite la permanencia en el tiempo de los mismos.
Para mejorar la situación que atraviesa el turismo en este aspecto se necesita, principalmente, aplicar los siete principios descriptos anteriormente, así como también capacitar a los guías y coordinadores de turismo para fomentar un mayor respeto a la naturaleza y formar actitudes que contribuyan al cuidado del ambiente y mejoramiento de la calidad de vida.
Ahora yo me pregunto: ¿Por qué el ecoturismo tiene que estar separado del turismo convencional? ¿Acaso este último no puede ser ecológico? ¿No es absurdo que haya un "turismo ecológico" y otro "no ecológico"?
Las respuestas corren por cuenta de ustedes...
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Como siempre, si quieren participar en este debate, son bienvenidos!
Fuentes:
Wikipedia.
Fundación Vida Silvestre Argentina.
